Carlos Sainz y Dani Juncadella: los genes no son todo en F1

Los brillantes debuts en la F1 de Carlos Sainz Jr y Dani Juncadella han sido noticia esta semana. Se trata de la última generación de pilotos Españoles que llega a la Fórmula 1.

Carlos Sainz y Dani Juncadella se han convertido en los últimos españoles en debutar sobre un monoplaza de Fórmula 1. Con 18 y 22 años, respectivamente, en sus manos parece estar el futuro de la F1 en España, con vistas a convertirse en el sucesor de Fernando Alonso dentro de unos años.

Sin embargo, la puesta de largo de Carlos Sainz y Dani Juncadella también ha reabierto un viejo debate: ¿Son realmente los mejores que pueden llegar a la Fórmula 1 o, de no haber sido por su  entorno, no lo abrían conseguido? Ambas afirmaciones tienen su parte de verdad, las ayudas pueden allanar el camino, pero una vez dentro del cockpit, los tiempos solo dependen del talento de uno mismo.

Carlos Sainz y Dani Juncadella no han llegado a probar un Fórmula 1 por casualidad, son hijos del automovilismo español. Hay que tener en cuenta que España no recuperó el tejido industrial después de la Guerra Civil y la II Guerra Mundial hasta casi los años 70 y eso también se dejó notar en la presencia de pilotos españoles en competición. Salvo por algunas excepciones previas como, por ejemplo, la del Marqués Alfonso de Portago, entre otras, no fue hasta la década de La Transición cuando empieza a florecer el germen de las carreras. Es la época de los Villota en F1, Zanini en rallyes o, en otro tipo de disciplinas y con bastante más éxito, Ángel Nieto. 

Los años 80 serían los de los Adrian Campos, Luis Pérez-Sala y, ya en el cambio de década, el momento cumbre de Carlos Sainz en rallyes. Pedro de la Rosa o Marc Gené inauguraron la generación 2000 y Fernando Alonso ha sido el encargado de llevarla a lo más alto, y que los tres hayan acabado trabajando para Ferrari es un buen síntoma de la madurez que la presencia española ha alcanzado en la F1. 

Carlos Sainz y Dani Juncadella han sido los últimos en llegar. En el primer caso, se trata del hijo del único español campeón del mundo de rallyes y vencedor del Dakar en coches, además de ser considerado uno de los mejores pilotos de la historia de los rallyes. A pesar de que su padre no fue piloto de Fórmula 1, su buena relación con Red Bull desde que la marca de bebidas energéticas comenzó a invertir en los patrocinios en deportes de motor ha ayudado a que el joven Carlos Sainz haya tenido una carrera meteórica desde el karting hasta conseguir subirse en el monoplaza del campeón del mundo de Fórmula 1. 

Juncadella, aunque de forma menos mediática, viene de una tradición incluso más importante que la de Sainz. Su padre, Javier, fue piloto amateur en los años 70 de diferentes disciplinas (rallyes, turismos, prototipos...) llegando a ser Campeón de España de la Fórmula 1800 en 1974. El hermano de éste, José María Juncadella, fue uno de los fundadores de la Escudería Montjuic, uno de los equipos más importantes de la historia de la competición en España. Javier y José María tienen una hermana, Mercedes Juncadella y, su marido es Alex Soler-Roig, quien corrió el mundial de Fórmula 1 en 1972 y 1973 en los equipos BRM y March. 

Por otro lado, la madre de Dani Juncadella se llama Nuria Pérez-Sala y es hermana de Luis Pérez-Sala, piloto de Fórmula 1 en 1988 y 1989, además de director deportivo de la desaparecida escudería HRT. Es decir, el joven Daniel viene de una tradición de pilotos que se remonta a las raíces de este deporte en nuestro país. 

Pero no hay que olvidar, que el apellido no garantiza nada en la F1. Damon Hill consiguió ser campeón del Mundo, como lo había sido su padre Graham y Jacques Villeneuve incluso logró superar el palmarés de Gilles, aunque nunca pudo tumbar su mito. Pero la actual Fórmula 1 ha visto pasar por su parrilla a Nelson Piquet Jr o a Bruno Senna, sin haber podido destacar. Nicolas Prost tendrá difícil dejar de ser piloto de pruebas de Lotus para convertirse en titular y Nico Rosberg parece el único de toda esta generación que ha conseguido abrirse hueco y, sobre todo, ganar alguna carrera.

Así que Carlos Sainz Jr y Dani Juncadella (o María de Villota en su día) no son más que los representantes nacionales de ese relevo generacional que se vive en todos los países por igual, pero está claro que su futuro en la Fórmula 1 depende de ellos mismos y que el hecho haber tenido padres pilotos nunca será una garantía ante el crono. 

Etiquetado en: 
 
José Armando Gómez