La complicada 'alternativa' de Daniel Ricciardo

El fichaje de Daniel Ricciardo por Red Bull supone la oportunidad profesional definitiva para el piloto australiano. Sin embargo, ser compañero de Vettel también tiene su parte mala.

Daniel Ricciardo sonríe por el paddock desde que Red Bull confirmó que sería compañero de Sebastian Vettel en 2014. El australiano ocupará el lugar de su paisano, Mark Webber, en la mejor escudería del último lustro, camino de sumar su cuarto doblete consecutivo. Deja los 'novillos' de Toro Rosso para conducir los 'morlacos' de Adrian Newey.

Sin embargo, sobre Ricciardo recae ahora la responsabilidad de correr junto a un piloto que soberbio y que tiene a todo un equipo rendido a sus pies desde el momento en el que saltó a la Fórmula 1.

El alemán ha arrasado a todos sus compañeros de equipo desde que debutase con Toro Rosso. En su primera temporada completa (2008) acabó por delante de Bourdais en todas las carreras que ambos terminaron y el piloto francés no dudó en contar cómo el equipo reservaba las piezas nuevas y mejores evoluciones para el joven piloto, que consiguió su primera victoria en Italia, en un Gran Premio en el que Bourdais acabó decimoctavo.

Vettel llegó a Red Bull en 2009, cuando Mark Webber llevaba dos temporadas, y fue subcampeón, con cuatro victorias por dos de su compañero de box. Al año siguiente, el equipo no dudó en jugar la estrategia en favor de Vettel en la última carrera para que ganase su primer campeonato cuando Webber estaba por delante de él en la clasificación.

2011 fue un monólogo de Vettel, con 11 victorias por una de Webber y, en 2012, los dos triunfos del australiano quedaron eclipsados por el tercer título consecutivo de Vettel. Con las siete victorias de esta temporada, el alemán ya suma 33 por las nueve que ha conseguido Webber por el momento. 

Los números son implacables del lado de Vettel, pero también las sensaciones, con la sombra de que el campeón tiene un importante trato de favor por parte de la escudería, como quedó patente después del conflicto por las órdenes de equipo del último GP de Malasia. Los recurrentes problemas técnicos y mecánicos de Webber, por los escasos de Vettel, acentúan esa impresión.

Dicen los rumores que Vettel vetó la llegada de Räikkönen y las posibles negociaciones con Fernando Alonso para elegir compañero para 2014. La alternativa fue buscar en la cantera de Red Bull, un programa de jóvenes pilotos con el que Helmut Marko que pretende encontrar al siguiente Vettel de la parrilla, pero que aún no lo ha conseguido. 

Ricciardo ha demostrado ser suficientemente rápido para convertirse en el escudero del campeón, pero ¿será capaz de batirle? ¿De sobreponerse a una jerarquía que parece inquebrantable? Ganar a Vettel en su propia casa será muy difícil, por no decir, imposible. 

 
José Armando Gómez