La crisis de McLaren podría ir para largo

La escudería británica McLaren atraviesa unos momentos deportivos complicados. Una crisis de resultados que podría durar más de lo esperado.

Es evidente que McLaren no está en su mejor momento. Tras las cinco primeras carreras del año y cuando ya se ha probado la primera evolución importante en Montmeló, el MP4-28 sigue estando a una distancia abismal de los mejores monoplazas de la parrilla.

Fieles a su estrategia, volvieron a arriesgar con el diseño del monoplaza 2013 cuando lo que tocaba era continuidad. Esta vez no inventaron nada, pero la nueva suspensión delantera que tantos quebraderos de cabeza dio a Ferrari en la pasada temporada, tampoco ha nacido con buen pie dentro del equipo británico. 

Es indudable que son una de las escuderías con mayor capacidad técnica para 'enderezar' un mal comienzo (quizá sean los mejores en esto), como han demostrado en numerosas ocasiones. Pero la realidad es que han pasado de tener uno de los coches más rápidos de la parrilla en 2012. a uno que apenas puede competir con los de la zona media, como refleja la clasificación.  

El problema de McLaren crece si se echa la vista al frente. Dentro de poco perderán a uno de sus principales patrocinadores (Vodafone) y, especialmente, ante la revolución técnica que se vivirá en 2014 en la F1. ¿Compensa hacer el esfuerzo para tener un buen coche este año o habría que centrarse ya en el próximo? El acuerdo que acaban de anunciar con Honda para volver a utilizar sus motores a partir de 2015 amplía ese rango de incertidumbre. El McLaren de 2014 tendrá que ser diseñado por y para el motor Mercedes que ya está en el 'horno' y habrá que hacer un coche completamente nuevo para la temporada siguiente con el propulsor con el que los japoneses vuelvan a la F1. 

Todos los equipos sufrirán con el cambio a los V6 Turbo (prestaciones, puesta a punto, fiabilidad...) y, en el caso de McLaren, lo vivirá por partida doble en solo dos temporadas. Hay que recordar que nadie podrá probar los nuevos motores en pista hasta los tests de pretemporada salvo que haya un cambio de reglamento. Teniendo en cuenta que excepto el solitario título de pilotos de Lewis Hamilton en 2008, la escudería británica no ha ganado ningún campeonato desde el siglo XX (los dos de Häkkinen fueron los últimos de la centuria), es evidente que no están en situación como para seguir dejando pasar los años. 

Por otro lado, parece que en las últimas dos décadas, los esfuerzos de McLaren por ser 'algo más' que un equipo de F1 afectan inevitablemente a sus resultados deportivos. Son más ricos y poderosos y ya presumen de hacer en serie algunos de los mejores deportivos del mundo, pero la división deportiva, el verdadero corazón de Woking, sufre aunque los números en general salgan bien. 

Así que parece que este año Jenson Button y Sergio Pérez se las tendrá que arreglar como puedan con lo que tienen y las mejoras que vayan llegando y empezar a pensar en un futuro que se presenta incierto, aunque nunca haya que subestimar el potencial de uno de los mejores equipos de la Historia de la F1.

 
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José Armando Gómez