Ecclestone no cede a las amenazas en Bahréin

El patrón de la Fórmula 1 Bernie Ecclestone ha hecho oídos sordos a las voces que le aconsejaban suspender el próximo GP de Bahréin tras la explosión de un coche bomba en las últimas horas.

El GP de Bahréin está viviendo sus momentos más tensos y nada tiene que ver con la rivalidad entre pilotos y escuderías. En vísperas de la cuarta prueba del Mundial un coche bomba explotó el pasado lunes en el marco de las protestas de los opositores chiíes contra la disputa del Gran Premio. El patrón de la Formula 1 Bernie Ecclestone no ha cedido ante las amenazas de otro posible ataque y no cancelará la prueba.

“Me encantaría hablar de esto con todo el mundo, como ya hice antes. No quiero ver problemas. No queremos ver a gente protestar y enfrentarse por cosas que no entendemos, porque realmente no las entendemos”, manifestó el magnate de la Fórmula 1 en algunos medios británicos.

Bahréin vive desde principios de 2011, al menos ante la vista de la opinión pública, un clima convulso, protagonizado por diversos disturbios y enfrentamientos entre la policía y manifestantes que reclaman más libertades políticas y un verdadero respeto por los derechos humanos, eso mismo que no entiende Ecclestone. Este pequeño archipiélago situado en el Golfo Pérsico es una monarquía hereditaria que escandalizó al mundo cuando el pasado 17 de febrero atacó a los manifestantes que dormían en la plaza de la Perla en Manama, la capital del país.

El GP de Bahréin lleva años viviendo situaciones de este tipo. En 2011 la prueba fue suspendida tras una ola de violencia perpetrada por las autoridades que aplastaron los movimientos pro-democráticos liderados por los manifestantes y dejaron al menos 35 víctimas mortales. El año pasado se llevó a cabo pero bajo grandes medidas de seguridad. Algo que no impidió el equipo Force India fuese alcanzado por un cóctel molotov.

Ecclestone también mencionó que el año pasado se reunió con ambas partes del conflicto pero le resultó “difícil decidir quién tenía razón y quién estaba equivocado”. Sin embargo, y aunque dijo sentir simpatía por “ambas partes” y desea que “pudieran solucionar las cosas”, el látigo del patrón de la Fórmula 1 se ha dejado sentir en las espaldas de los manifestantes. “Uno siempre se va a encontrar con gente que va a intentar sacar ventaja de cualquier situación. Si vas a hacer algo, vas a tener que hacerlo cuando hay muchas televisiones internacionales pendientes. El gran problema es que hay gente que quiere tener más que decir sobre cómo el país debe ser gobernado”.

No solo los manifestantes han alzado la voz contra la celebración del GP de Bahréin, cuatro ONG- el Centro de Bahréin por los Derechos Humanos (BCHR), la Asociación de la Prensa de Bahréin (CPA), la Sociedad Juvenil de Bahréin por los Derechos Humanos (BYSHR) y la Campaña contra el Comercio de Armas (CAAT)- enviaron varias cartas en las últimas horas a organizadores, pilotos, patrocinadores y medios de comunicación que retransmitirán la carrera.

“Escribimos para que os replanteéis vuestro compromiso con el Gran Premio de Bahréin y abandonéis la carrera. Si sale adelante, se celebrará en un país en el que su Gobierno continúa cometiendo graves violaciones de los Derechos Humanos, desde arrestos arbitrarios hasta torturas. En sus cárceles hay miles de presos políticos, la Policía hace un uso excesivo de la fuerza con impunidad, y a los miembros de la oposición se les ha retirado la nacionalidad”, agregaron los firmantes.

Por Marcos Teixeira