El infierno de Mark Webber en su último año en la F1

El último año de Mark Webber en la Fórmula 1 se está convirtiendo en un verdadero infierno para el piloto australiano. Una temporada repleta de averías, errores y mala suerte.

No se puede decir que Mark Webber esté disfrutando de su último año en la Fórmula 1. El piloto de Red Bull no ha tenido, prácticamente, ni una sola carrera sin algún incidente técnico que le haya perjudicado en el resultado final.

El infierno de Mark Webber comenzó incluso antes de que se apagase el primer semáforo de la temporada en el GP de Australia. Ante su público, el piloto local sufrió un problema con el embrague cuando salía en segunda posición de la parrilla. 

A punto estuvo de enmendar su mal arranque con una gran victoria en Malasia, pero el famoso 'Multi 21' que Vettel desobedeció le apartó del triunfo en Sepang. Días después, en China, se quedó sin gasolina en la Q2, mientras que el equipo ajustaba mal una rueda en carrera y obligaba a Webber a abandonar después de haberla perdido. Pero antes, había tenido tiempo de dar un toque al francés Jean-Eric Vergne que le costó una sanción de tres posiciones en parrilla para el siguiente Gran Premio en Bahréin. 

En Montmeló volvió a salir mal y, después, el equipo cometió un error en boxes. Solo Mónaco se libra de este 'via crucis' de Webber en su últuimo año en la Fórmula 1. En el circuito de Montecarlo no tuvo problema alguno. Pero 15 días más tarde, en Canadá volvió a tener un toque que dañó su alerón delantero, lo mismo que en Gran Bretaña, donde, además, erró en la salida.

El mes de julio fue especialmente cruel con Webber. Una de las ruedas de su monoplaza salió disparada en boxes lesionando a uno de los cámaras de TV de la organización y, en Hungría, un nuevo fallo en el KERS le hacía explotar contra el equipo, harto de sus continuos problemas técnicos.

No serviría de mucho, ya que después de las vacaciones, Webber ha vuelto a tener fallos en el embrague (Bélgica), la caja de cambios (Italia), el motor (Singapur, con el añadido de la sanción para Corea por subir en el coche de Alonso) y, por último, el incendio con el que se retiró del GP de Corea después de tener un toque con Sutil en el que se rompió el radiador de aceite sobre los escapes.

Desde luego, la última temporada de Mark Webber en la Fórmula 1 se ha convertido en un verdadero infierno para el australiano en el que parece que va a tener muy complicado despedirse consiguiendo la décima victoria de su carrera.

 
José Armando Gómez