Kimi Räikkönen, el último romántico de la F1

Kimi Räikkönen se ha convertido en un piloto muy especial dentro de la actual parrilla, se puede decir que el finlandés es el último romántico de la F1.

El hombre de hielo tardó poco en ganarse el apodo de 'Iceman' por algo más que su mera procedencia. Kimi Räikkönen, de carácter frio e introvertido, es uno de los últimos representantes de la histórica escuela de pilotos escandinava, siempre más afín a los rallyes que a la F1, pero con esa velocidad innata que parece darles el frío del norte de Europa.

Debutó en la F1 salido de las categorías inferiores de Renault. Pero sería Peter Sauber quien le dio la primera oportunidad para subirse a un monoplaza de Fórmula 1 en su vida en 2001 después de haber realizado algunos tests durante el año anterior. No falló en su debut en Australia y consiguió puntuar al terminar en sexta posición. 

Solo un año después tenían la primera gran oferta de su vida sobre la mesa: McLaren se había fijado en él y fichó por el equipo británico. Fueron años de altibajos en el rendimiento de la escudería en los que Kimi Räikkönen alternaba subcampeonatos (2003 y 2005) con resultados más discretos.

La llamada de Ferrari en 2007 para sustituir a Michael Schumacher llevó al finlandés a cumplir el sueño de cualquier piloto. Logró ser Campeón del Mundo en su primera temporada vestido de rojo, sin embargo, las cosas no fueron tan bien en 2008 y 2009 y, sorprendentemente, Räikkönen anunciaba que dejaba la F1.

Se fue competir en el Campeonato del Mundo de Rallys, donde, sin hacerlo mal, no llegó nunca a tener las prestaciones suficientes para competir con el grupo de cabeza. Su mejor resultado fue un quinto puesto en el Rally de Turquía de 2010 y acabó en décima posición de la clasificación general en las dos temporadas que disputó completas. Fueron años extraños en los que la F1 echaba de menos a Kimi y él, mientras miraba para otro lado, corriendo a través de los bosques o en los óvalos americanos, ya que se atrevió con un par de carreras de la Nascar siguiendo los pasos de su antiguo compañero en McLaren, Juan Pablo Montoya.

Räikkönen volvió a la F1 en 2012 para completar la parrilla con más Campeones del Mundo de la Historia de la F1 y, en su primera temporada, acabó en tercera posición. Fue regular, constante, seguro y lo suficientemente rápido para visitar el podio en repetidas ocasiones. Más allá de los circuitos, su polémica vida nocturna parece haberse calmado y, aunque se ha divorciado recientemente, no se habla tanto de la forma en la que alterna. La madurez se ha dejado notar en ese carácter rebelde, aunque no ha perdido su gusto por las motos con las que tan pronto pasea (tiene una customizada) como se apunta a una carrera de motocross.

Introvertido, incluso antipatico, frío y distante de cara al público, aventurero, tremendamente rápido y con un título de Campeón del Mundo. El perfil de Kimi Räikkönen responde a de los grandes pilotos de épocas pasadas, 'Iceman' es el último romántico de la F1.

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José Armando Gómez