McLaren no debería celebrar su 50 Aniversario ¿o sí?

McLaren tiene programados algunos actos para celebrar su 50 aniversario durante el GP de Italia, ya que la escudería ha cumplido medio siglo de existencia el día 2 de septiembre.

Se cumplen 50 años desde que Bruce McLaren fundase su propio equipo de carreras. Corría el 2 de septiembre de 1963 cuando un joven neozelandés, de 26 años, se atrevía a diseñar, construir y pilotar sus propios monoplazas aprovechando su talento y la experiencia que había adquirido desde que debutase en la F1 de la mano de David Brabham. 

Cinco décadas más tarde, el equipo ha sobrevivido al creador (trágicamente fallecido en un accidente en el circuito de Goodwood mientras probaba uno de sus prototipos de Can-Am en 1971) y se ha convertido en una de las grandes leyendas de la historia de la Fórmula 1. De hecho, cuenta con el segundo mejor palmarés de la categoría por detrás de su eterno rival, Ferrari. Y por sus boxes han pasado hombres de la talla de Emerson Fittipaldi, James Hunt, Niki Lauda, Alain Prost, Ayrton Senna, Mika Häkkinen, Fernando Alonso, Lewis Hamilton o, actualmente, Jenson Button.

Así que, con el próximo GP de Italia como telón de fondo, McLaren celebra un 50 aniversario lleno de éxitos que, sin embargo, dejarán un agridulce sabor de boca... 

La escudería británica atraviesa uno de los peores momentos deportivos de su existencia. Salvo por el solitario título de pilotos de Lewis Hamilton en 2008 (el de constructores fue para Ferrari), McLaren no ha celebrado una victoria por todo lo alto en las últimas 14 temporadas, y más concretamente en 2013, sufren contra los equipos de la zona media y apenas pueden luchar por la quinta plaza de la clasificación de constructores

La apuesta técnica de esa temporada no ha funcionado y sus pilotos (Button y Pérez, en su primer año en Woking) apenas consiguen entrar en la zona de puntos carrera tras carrera. Pero más grave que un diseño que no funciona ha sido ver cómo la apabullante capacidad de evolución de la escudería no ha sido suficiente para enderezar los resultados. Porque McLaren es un equipo acostumbrado a arriesgar con sus diseños, algo que no siempre sale bien, pero también han demostrado a lo largo del tiempo ser capaces de recuperarse en tiempo récord (en 2011 rehicieron el coche de la pretemporada casi por completo en apenas tres semanas). ¿Por qué ha ocurrido esto? La explicación hay que buscarla tanto dentro como fuera de los circuitos.

Con la revolución técnica de 2014 en el horizonte no es de extrañar que los esfuerzos por mejorar un monoplaza que hayan sido todo lo intensos que se esperaba. Y, como se comprobó semanas después de arrancar el campeonato, anunciaron que dejarían los motores Mercedes a partir de 2015 para retormar una legendaria asociación con Honda. Es decir, llevan tiempo pensando en el futuro. Aunque a espensas de ver con qué nivel vuelven los japoneses a la Fórmula 1, puede que otras dos temporadas en blanco sean demasiado para uno de los equipos más fuertes de la parrilla.

Sin embargo, hay otros factores extradeportivos que también tienen su influencia en los resultados de McLaren. En los últimos cinco años, Woking ha pasado de ser la sede de un equipo de Fórmula 1 ha convertirse en un centro tecnológico de máximo nivel y en el que hay un importantísimo trasvase de recursos para su división industrial. 

McLaren ha apostado por dejar de ser un simple equipo de Fórmula 1 para convertirse en un potente constructor de automóviles de calle (los experimentos de los años 90 con el McLaren F1 jamás alcanzaron esta envergadura). Ron Dennis dio el salto del muro de boxes al despacho más importante de la compañía. Es una metamorfosis que le ha llevado al nivel de Ferrari en la calle con productos como el MP4-12C (del que ya se han fabricado 3.000 unidades) o el nuevo P1, aunque los italianos siguen llevando 60 años de ventaja en la gestión de esta polivalencia. Además, cuentan con divisiones tecnológicas desde las que suministran componentes a otras categorías del automovilismo (como la Fórmula E y recordemos que también se quedaron con el monopolio de las centralitas de toda la parrilla de F1) e incluso en otras ramas más allá de las carreras como los avances en investigación médica, como por ejemplo un sistema de monitorización de pacientes basado en la telemetría. 

Hay que ser conscientes del inmenso esfuerzo que esto conlleva. Han tenido que construir una ultramoderna fábrica de automóviles y preparar sus instalaciones adecuadamente para estos nuevos retos. Esto, inevitablemente, se deja notar en los resultados deportivos, que se resienten ante la desviación de esfuerzos. 

Pero, a pesar de que la escudería no esté a la altura de lo que se espera de ella, lo cierto es que McLaren puede celebrar su 50 aniversario. Han garantizado su futuro empresarial, ahora mismo dependen de sí mismos y con una capacidad de producción que ha dado sus buenos frutos desde el primer día. Por ahora, no hay títulos que celebrar, pero Bruce estaría orgulloso de que hayan  consumado una transformación de esta envergadura.

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José Armando Gómez