La prueba de que Pirelli no beneficia a Red Bull

El cambio en los neumáticos Pirelli de mitad de temporada y la racha de victorias de Vettel vuelven a desatar el debate sobre la importancia del fabricante italiano en los triunfos de Red Bull.

Pirelli no consigue que llueva a gusto de todos, ni tan siquiera de ellos mismos. Desde el desembarco del fabricante italiano en la Fórmula 1 en la temporada 2011, todo han sido voces críticas hacia su trabajo, incluso antes de que sus neumáticos pisaran el asfalto. Porque las primeras quejas que hubo fue que quién saldría beneficiado con el cambio sería Ferrari, por aquello de compartir nacionalidad.

No fue así, y Vettel y Red Bull arrasaron en la primera temporada en la que Pirelli suministró neumáticos a la Fórmula 1. Durante el invierno, el suministrador se hizo con un Renault R30 (2010) para jubilar al vetusto Toyota 2009 con el que desarrollaban sus neumáticos. Una nueva herramienta de trabajo con la que Jaime Alguersuari puso a punto las revolucionarias ruedas de la temporada 2013.

También se hizo una multitudinaria presentación para descubrir al mundo los secretos de estos nuevos compuestos, paridos con el objetivo de que la F1 fuese más imprevisible. Y así fue, en las primeras carreras, Lotus y Ferrari sacaron petróleo con unos coches que degradaban menos las nuevas ruedas que los de Red Bull y Mercedes, más rápidos, pero más agresivos con las gomas. Alemanes y austriacos se aliaron en una cruzada de críticas hacia estos nuevos neumáticos, alegando motivos de seguridad, mientras buscaban formas de compensar sus problemas, cambiando las ruedas de lado, jugando con las presiones y ángulos de inclinación. Los tests secretos de Mercedes en Montmeló desataron un escándalo que acabó en nada en los tribunales deportivos. Ferrari también hizo unos previamente aunque sin el monoplaza actual ni los pilotos titulares.

El punto de inflexión fue Silverstone, cuando cinco pilotos sufrieron repentinos y peligrosos reventones, afortunadamente, sin consecuencias graves. A partir de ahí, se decidió volver a utilizar las estructuras de 2012, más rígidas y fiables, con las gomas de 2013. Después del cambio no se han vuelto a detectar problemas, y Red Bull y Mercedes se han seguido repartiendo las poles y victorias con un amplio margen de superioridad. 

Ahora son otros equipos, como Force India, los que retoman la polécima de que este cambio ha beneficiado tanto a esos dos equipos, en concreto a Red Bull, que la competición ha quedado casi adulterada. 

Mencionar que hace unos días, por exigencia de Pirelli, Ricciardo y Buemi tuvieron otros 1.000 kilómetros de pruebas con las gomas de 2014 en el circuito español, con el beneplácito de la FIA al ser utilizado el monoplaza de 2011. Otros equipos también gozarán de la misma oportunidad a lo largo de los próximos meses. Pero esto, en principio, no afectaría al desenlace final de la actual temporada.

La cuestión es que se acusa a Pirelli de beneficiar a Red Bull pero los números dicen lo contrario. Hamilton, Vettel y Rosberg se han repartido todas las poles de la temporada, independientemente del cambio de neumáticos. Es decir, llevan todo el año teniendo los coches más rápidos en clasificación. En cuanto a victorias, Alonso, con dos, y Räikkönen, con una, han sido los únicos que han conseguido batir al veloz trio y lo hicieron en las cinco primeras carreras.

Hasta Silverstone, octavo Gran Premio del año, Vettel llevaba una media de puntos por GP de 16,5 que ha pasado a ser de 23 en las últimas cinco citas. El balance de Alonso es 12/18,2, el de Hamilton es de 11,1/12,4, el de Räikkönen 12,2/10,2, Webber 10,8/8,6, el de Rosberg 10,2/6,8, Massa 7,1/6 y Grosjean 3,25/5,1. 

Es decir, desde el cambio de neumáticos de Silverstone, Vettel, Alonso, Hamilton y Grosjean han subido su media de puntos por carrera, mientras que Räikkönen, Webber, Rosberg y Massa la han bajado. Analizando los resultados de los ocho primeros pilotos de la clasificación (que justamente coinciden con los cuatro mejores equipos y protagonistas del debate) los números no permiten concluir con que las modificaciones de Pirelli hayan perjudicado empíricamente a Ferrari o Lotus para beneficiar a Red Bull y Mercedes. 

 
José Armando Gómez